Ya lo he dicho alguna vez, que el hecho de escribir este blog, fue algo fortuíto. Leí en muchos sitios que era algo terapeútico, poder contar de forma anónima tus pensamientos más íntimos, a gente desconocida, totalmente imparcial, que te aconsejarían en la lejanía. SIn juzgarte, sin presionarte, sin agobiarte, sin...
Y ahí que me lancé, y he aquí el resultado de un blog que en breve, cumplirá un año, como mi sobri....
El post de hoy, quiero dedicárselo a Felipe, y a todos lo que se sienten como él ahora mismo.
Recuerdo aquél fatídico mes de enero del 2012, Dios mío, que messssssss. Aún no me creo que lo superase...
Pues recuerdo que el día 8 de enero, mi vida cambió por completo. Yo, que pensaba que lo tenía ya todo hilado, planeado, organizado.... Que mis piezas y las suyas encajaban a la perfección. Que la vida me había arrebatado al hombre más importante de mi vida, mi padre, pero me lo había traído a él. Y no nos engañemos, pensar que tu vida ya está planificada, también asustaba, y muuuuuuuucho.
Sin embargo, pues ya lo sabéis, el 8, todo cambió.
Recuerdo que fuí a trabajar, vacía, rota, muerta, me movía por inercia. Los ojos me dolían, hinchados por haber llorado tantos meses. EL corazón, literalmente, estaba roto. Y me dolía el alma. No podía respirar y me asfixiaba. MI VIDA, SE ACABABA...Eso pensaba... Aunque por otro lado, descansé. Porque estaba agotada por esa incertidumbre. Por esos meses de desprecio y de mentiras encubiertas. Por ese desgaste emocional de querer tirar por los dos, cuando uno solo pensaba en bajarse...
Recuerdo que la primera semana, lo único que hacía era repasar mentalmente mi último año. QUería buscar una explicación, y una respuesta a qué había pasado, y lo repasaba todo mentalmente, una y otra y otra vez. A veces sola, a veces, con mi infatigable compañera en este viaje, mi madre. Y claramente, no llegábamos a ninguna conclusión, más que, YA NO ME QUERÍA!!!!!
Así de duro, y así de claro.
De repente, una amiga, me llamó al trabajo para ver cómo estaba, y me habló de las fases deL Duelo. De la mierda esa de duelo en la que estaba metida, y que por aquél entonces no sabía lo que se me venía encima...
Y encontré un fantástico blog, que relataba de forma perfecta, cada una de las etapas por las que iría pasando. La negación, la interpretación de los sueños, el contacto cero, comenzar de nuevo, etc.. Me leí de arriba a abajo cada una de sus entradas, espaciándolas cada vez más, con miedo a terminarlo, porque era lo único, que durante el día me reconfortaba un poco. Era un blog escrito años atrás, en la que personas que estaban pasando por lo mismo escribian contando sus avances, y él les daba ánimo y consejos. Qué gran ayuda...
Recuerdo que hasta le escribí, no sé qué esperaba encontrar o recibir de él, la verdad es que estaba tan perdida, y tan desesperada, que me agarraba a cualquier cosa.
Luego, encontré otros blogs, de personas que iban relatando lo mismo que yo, su ruptura. Como eran post de tiempos pasados, recuerdo que los deboraba ansiando llegar al final para poder leer que habían rehecho sus vidas, y que ya estaban con otras personas. A veces era así, otras no. Pero cuando leía que si.....Qué subidón!!!!!
Y así fuí poco a poco hasta que me decidí a crear el mío propio.
En él os he ido relatando mis anécdotas, y mis avances en este año tannnnnnn duro. La verdad, es que creo que hubo un antes y un después desde los seis meses. Sinceramente creo, que aunque cada persona es distinta, esos seis meses son un hito importante.
Esos primeros meses, te vas moviendo por inercia. No tienes ganas de nada, ni hambre, ni planes, la ansiedad y el insomnio son tus mejores amigos. Un nudo en el estómago como el de los exámenes te acompaña constantemente. Tu cabeza funciona a mil por hora, no puede parar y no sabes cómo controlarla. Y el frío, el vacío, y el dolor, están siempre contigo. Siempre hablas de lo mismo, y de repente, eres un aburrido!
Pero una vez pasados los seis meses, ayyyyyyy amigos. No os diré que ya estás bien, mentira. Pero de repente, los fines de semana vuelven a ser un desahogo, quieres volver a hacer planes. Retomas tu ocio, y el control de tu vida, bueno, en parte.
Claro que hay bajones, pero ya no duran tanto. Claro que tienes presentes tus recuerdos, pero cada vez se van distanciando más. Claro que piensas en la persona, y qué hará y dónde estará, y con quién andará; pero ahora ya tienes tus propias historias, y a veces las suyas ya no te importan.
Y vuelves a sentir, y vuelves a tener ligues, y vuelves a recuperar tu autoestima. Y vuelves a creer en ti. Uffff esto último me ha costado tannnnnnnnnnto, que a veces aún caigo.
Y pasas todas y cada una de las fechas señaladas, hasta que a veces te descubres pensando: Mierda, fue el 8 o fue el 6 cuando lo dejamos???.
Y sabéis qué? EL otro día, hablando con una amiga del trabajo nuevo. (Porque ahora hay nuevas personas que llenan tu vida, y ella, B, en tan sólo un año, se ha convertido en alguien tan importante en mi vida....) Pues hablando con ella, le decía:
Yo- Pues tengo miedo, porque creo que sigo enganchada, y por eso hay veces que caigo de nuevo.
B- Lo dudo, eso pensaba yo, porque no le había vuelto a ver, y me quedé con esa sensación, esa ilusión, ese idealismo. Hasta que le ví, y pensé: ¿Qué narices ví en él? Pero si es feo, pero si es un idiota, pero...
Yo- Ufff, yo tengo pánico a verle.
B- Le verás, y en ese momento sabrás que todo se ha acabado, y lo has superado...
Pues no le he vuelto a ver, pero este fin de semana, he recuperado nuestro ordenador del altillo, para ponerlo a punto para mi curso. Y entre todo, han aparecido nuestras fotos del último viaje que hicimos, cuando todo era genial, un año antes de la crisis.
Y sabéis qué he sentido????? Nada! Ni un vuelco en el corazón, nada! De repente pensaba cosas cómo:
¿Qué sandalias tan monas, dónde las tendré???? La verdad es que ahora tan poco me atrae tanto, no se, reconozco que es guapo, porque eso no se puede negar, pero le miro y pienso MENTIRA, y no siento nada, ni amor, ni odio, ni pena, ni nada.
Y hoy he ido a comer a uno de nuestros restaurantes favoritos, he hecho una de nuestras rutas, pero ahora con mis amigos. Era la primera vez, y sin embargo, ya no lo he sentido como algo "Nuestro" sino como algo mío, que comparto con mis amigos, que son los que están ahora en mi vida.
Sin embargo, el viernes, fuí a urgencias, (nada serio un dolor insoportable de espalda, por una lesión antigua), y como es normal allí, tuve dos horas de espera. Era la primera vez que iba sin él, después de 7 años, de tantas visitas, por su alergia, por su pie, por mi espalda, por... ´Por el dolor, por la espera, y porque estaba sola, empecé a ponerme fatal, hasta que acabé llorando entre muchos desconocidos. Me vine a casa, dormí, y....Llegó un nuevo día!!!
Así que deciros, se sale de esto. Se sale fortalecido. Se aprende y se madura en el camino. Tienes otros miedos, pero que aprenderás a solucionar día a día, porque eso es la vida. Y mientras, hay que seguir disfrutando de cada cosa pequeña y cada día. Qué error el mío, querer que pasase la vida!!!!!
Hoy, dejo dos canciones especiales.
Una, de Los Planetas, que me han acompañado en dos de los peores momentos de mi vida. Y aunque la canción es triste, es esperanzadora. y para esos seis meses, es estupenda.
Y para pasados los seis meses, una muy enérgica, aunque sea de este moñas, para cuando la luz empieza a brillar fuerte....